Con un amplio respaldo parlamentario, el ex ministro conservador de 64 años, Prokopis Pavlópulos, es desde ayer el nuevo Presidente de la República Helénica. Asignado como candidato por el primer Ministro, Alexis Tsipras, fue elegido con 233 votos correspondientes a los dos partidos de la coalición gubernamental, SYRIZA y Griegos Independientes, y a los conservadores de la Nueva Democracia. 
 
"Necesitamos un presidente de la República con demostrada sensibilidad democrática, que goce de amplia aceptación en la sociedad y en el Parlamento griego", afirmó Tsipras presentando la candidatura de Pavlópulos ante el grupo parlamentario de Syriza. 
 
Nacido en Kalamata, en 1950, Pavlópulos es un profesor de Derecho Público que empezó su carrera política en 1989 como portavoz del Gobierno de unidad nacional de Xenofón Zolotas. Desde entonces recorrió una larga trayectoria política jugando un destacado papel en el espacio político conservador. Fue elegido diputado ininterrumpidamente desde 1990 hasta las últimas elecciones del 25 de enero a las que no concurrió y ocupó varias carteras ministeriales. 
 
Las negociaciones con nuestros socios continúan 
 
Es muy importante el consenso obtenido para la elección del Presidente en un momento en que Grecia está en plenas y duras negociaciones con sus socios europeos para la prolongación de su plan de ayuda. Esta mañana el ejecutivo griego ha solicitado una prórroga de seis meses del programa de rescate. Durante ese semestre Grecia se compromete a mantener el equilibrio presupuestario y cumplir con sus obligaciones frente a los acreedores a cambio de que se llegue a un “crédito-puente” que permitirá proseguir las negociaciones sin chantajes. Sin embargo, la propuesta griega da prioridad a la crisis humanitaria que vive el país, razón por la cual marca unas líneas rojas que no está dispuesta sobrepasarlas, tales como el aumento del IVA, los desahucios o las privatizaciones. 
 
 
La demanda griega será examinada en el grupo de trabajo del Eurogrupo que se reunirá hoy jueves con este propósito, y, si la formulación de los argumentos griegos satisfacen a los socios, se convocará una sesión extraordinaria del Eurogrupo para mañana viernes para sellar un posible acuerdo. En este caso llegaría a su fin un tira y afloja de varias semanas cargado de pulsos fuertes y muchas presiones.