El Primer Ministro griego, Alexis Tsipras, en su intervención ante la Asamblea General de la ONU se manifestó a favor de la creación de vías legales para los refugiados y de una “gestión conjunta de la crisis sobre la base de nuestros valores. “Si no conseguimos ponernos de acuerdo en sustituir las vías migratorias peligrosas por otras legales y humanitarias, eliminar las causas que originan la migración y acelerar la reubicación de los refugiados a países que estén en condiciones de acogerlos, habremos fracasado. Y lo peor es que habremos traicionado nuestros valores, dejando espacio para que nacionalistas y xenófobos descubran sus rostros”, dijo Alexis Tsipras refiriéndose al clima que reina actualmente en Europa. “Una Europa que se pregunta todavía hasta qué punto es posible preservar su cohesión social y su seguridad sin infringir el Derecho Internacional y, más concretamente, la Convención de Ginebra. Nuestro país se encuentra frente a ese reto desde hace año y medio y, a pesar de estar en una profunda crisis económica, lo está gestionando día a día ateniéndose a una sola máxima: es nuestro deber”, añadió.
 
tsipras ONUTsipras calificó el acuerdo entre E.E. y Turquía de “muy difícil pero imprescindible”, ya que “sustituye la ilegal y peligrosa ruta hacia Europa por otra legal basada en el procedimiento de la reubicación, y subrayó la necesidad de reforzar el control de las fronteras pero, también, el procedimiento de concesión de asilo. Son dos medidas que solo darán resultados si se comparte la responsabilidad y la solidaridad. Hay que cumplir nuestros compromisos de ofrecer ayuda y aumentar las reubicaciones, explicó recordando los compromisos relativos de Europa frente a Grecia.
 
Al mismo tiempo, abogó por la consolidadión de la cooperación entre E.E. y los países de origen y de tránsito, tanto asiáticos como africanos, para que entre otras cosas se asegure la devolución de quienes ya no precisan de protección internacional, y defendió la necesidad de estrechar la colaboración internacional para que aquellos cuyas demandas de asilo han sido rechazadas puedan regresar con seguridad a sus países de origen.
 
El gran flujo migratorio hacia Europa de personas que huyen de la pobreza, los conflictos y la guerra sorprendió a la mayoría de los países que han experimentado inquietud y miedo, reconoció Alexis Tsipras en un intento de justificar las reacciones xenófobas las cuales a menudo  -admitió-   “han servido de pretexto para sacrificar el Derecho Internacional y devolver a refugiados poniendo en peligro incluso sus vidas en el mar”.
 
 En muchos casos, el respeto a las normas internacionales fueron consideradas como un lujo en vez de como una componente fundamental de una gestión global y eficaz de la cuestión migratoria y, en muchos casos, se trasladó toda la responsabilidad a los países que están en primera línea. (...) Se trata de un enorme flujo de migrantes y refugiados, un desafío mundial al que ningún país podrá responder por sí solo. O conseguiremos gestionarlo conjuntamente sobre la base de nuestros valores, o fracasaremos”, concluyó el Primer Ministro griego.