El ministro griego de Cultura, Aristidis Baltás, ha dirigido una carta abierta a los intelectuales de todo el mundo con el fin de obtener su solidaridad y participación en la campaña a favor de los refugiados “Bienvenidos”. Baltás subraya, entre otras cosas, que “el enjaulamiento de refugiados y emigrantes aquí obliga a Grecia a levantar una carga que por su tamaño no puede asumir”, considerando que es una tarea que debe ser repartida entre todos.

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El texto del ministro como sigue:

"Me dirijo a vosotros, artistas e intelectuales de todo el mundo, desde Grecia, un país en el que cada día quedan atrapados más refugiados; y eso porque algunos países europeos han sellado sus fronteras, negándoles una ruta segura hacia un destino donde serán recibidos para poder vivir.

Me dirijo a vosotros desde la Grecia de la crisis; un país en el que sus habitantes, víctimas de la austeridad, sufren el paro y la pobreza, viviendo en un presente difícil y con un futuro inseguro, en una Unión Europea que está padeciendo su segunda mayor crisis, esta vez política y, quizá, existencial.

No obstante, los griegos, las víctimas de la austeridad, hacen todo lo posible para ayudar a refugiados e inmigrantes que huyen de la guerra y de la extrema pobreza, esos nuevos parias de la tierra. Les ayudan como pueden, con generosidad y sacrificio, y con lo poco que les sobra de sus escasos recursos. Porque Grecia ha vivido el desarraigo y porque en esta tierra el respeto al extranjero (xenos) es un deber ético imperativo desde tiempos muy antiguos. Grecia sigue siendo el país de la hospitalidad; “pon un plato más en la mesa”, una canción popular antigua muy querida por todos se sigue cantando y nunca dejará de ser entonada.

El alma de Grecia siempre ha sido y sigue siendo su cultura. Vosotros, artistas e intelectuales del mundo, lo sabéis muy bien. Y lo sabéis porque estudiáis su legado cultural que lo es también vuestro; lo sabéis porque ejercéis vuestro arte, en tensión permanente con este patrimonio; lo sabéis porque os habéis aproximado de distintas maneras a la expresión actual de su cultura.

El enjaulamiento de refugiados e inmigrantes en nuestro territorio obliga a Grecia a llevar sobre sus hombros el peso del mundo. Una obligación consecuencia directa de las guerras y la extrema pobreza de las que Grecia no tiene ninguna responsabilidad. Grecia ha asumido esta carga voluntariamente, obedeciendo a un deber ético antiguo y poniendo en valor su ética actual. ¡Salvando así el honor del mundo!

Pero Grecia es un país pequeño y el peso que lleva es tan duro que que ni el Estado ni la población griega pueden soportar por sí solos.

Por esta razón me dirijo a vosotros, artistas e intelectuales del mundo. A vosotros que sabéis bien que el humano no puede vivir con pan solamente. A vosotros que conocéis bien que, incluso en condiciones de extrema pobreza o afrontando la muerte, los hombres y las mujeres cantarán una canción, harán un dibujo, bailarán unos pasos, recitarán o escribirán unos versos de poesía.

Me dirijo a vosotros que podéis transportar y transferir este conocimiento a todas partes. Para despertar las conciencias por todo el mundo y con las mil maneras que vuestra creatividad inventará. Enseñando a todos que el peso del mundo pertenece a todo el mundo. Igual que su honor.

Me dirijo a vosotros que, con vuestras creaciones y reflexiones, estáis formando minuto a minuto la conciencia del mundo; es decir, este valor inmaterial que asegura la memoria de la humanidad y la continuación de su historia.

Muchos de vosotros ya habéis pasado a la acción, ya habéis hablado. Pero, como recomienda nuestra -vuestra- poeta Kikí Dimulá: Dí algo, lo que sea. Pero no te quedes ahí como una piedra. Y Yorgo Seferis completa: “Vida es lo que has ofrecido”.

Marzo de 2016

Aristidis Baltás

Ministro de Cultura de Grecia