Para este verano mi propuesta es un viaje a Castós, la isla más pequeña del mar Jónico. Se encuentra cerca de la isla de Lefkada, a seis millas del puerto de Mítikas en la costa de Acarnania. Con una extensión de apenas 6 kilómetros y menos de 100 habitantes, la isla es un verdadero descubrimiento para aquellos que buscan lugares vírgenes e inexplorados! Castós con sus colinas bajas, los inmensos olivares, sus playas de arena y de aguas cristalinas y sus casas de piedra, es un lugar idóneo para pasear y disfrutar de la absoluta tranquilidad.
La naturaleza aquí es realmente maravillosa y la vegetación tan abundante y densa que llega hasta la playa, mientras en sus costas es muy frecuente cruzarse con delfines. Durante la noche se puede ver un cielo lleno de estrellas por falta de mucha luz. La bahía de Sarakíniko es un refugio marítimo ideal para los numerosos barquitos que visitan Castós. En la isla no se circulan coches; así que tiene que ser explorada a pie. Además, la infraestructura turística es mínima y el bullicio palabra desconocida. Vamos, un veradero paraíso para pequeños y mayores también. 

 [Cristina Skandali]