Luis Britto García. Caracas, 1940. Narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En narrativa destacan Rajatabla (Premio Casa de las Américas 1970) Abrapalabra, (Premio Casa de las Américas 1969) Los fugitivos, Vela de armas, La orgía imaginaria, Pirata, Andanada y Arca. 
 
Hemos encontrado a Britto García en Atenas, al margen del Festival de Literatura Iberoamericana de Atenas, y aprovechamos esta magnífica ocasión para hablar con uno de los escritores más prolíficos de América Latina. Dada la difícil coyuntura actual, nuestra charla se centró más en las cuestiones socio-políticas, ofreciéndonos una amplia y profunda visión sobre la realidad venezolana y, también, de América Latina. 
 
En estos momentos en Latinoamérica se está viviendo un experimento socio-político alternativo; un experimento que ha dado lugar a un nuevo concepto, el llamado “socialismo del siglo XXI”. ¿Qué significa para Ud este concepto?  
 
Fundamentalmente, es un socialismo legitimado por la consulta popular y las elecciones y, además, con una orientación de la acción del Gobierno hacia el bienestar de la población. Creo que sería lo más marcable por una conciencia antiimperialista y, en muchos casos, nacionalizada. Esta sería la definición más cercana. 
 
El continente latinoamericano que, como Ud acaba de decir en su conferencia, ha salido hace quinientos años de un cataclismo, es un continente que ha vivido todas las tiranías, la tiranía de las oligarquías, la de los latifundios y, últimamente, la tiranía de la deuda. ¿Cree Ud que está ya en un cauce de librarse de estas tiranías y, sobre todo, de la última que azota a muchos países en el mundo, a saber la tiranía de la deuda?  
 
El continente de América Latina nació de un cataclismo histórico sin parangón en la historia de la humanidad. Una invasión que costó sesenta millones de vidas y nos ha instalado un grupo de oligarcas que eran dueños de la tierra que luego fueron suplantados por nuevas oligarquías de los países hegemónicos del capitalismo, Inglaterra, Francia y luego EE.UU. Una de las formas de dominación fue la creación de las deudas públicas. A mitad del s.XX se empezaron a ofrecer préstamos en condiciones muy tentadoras a los países latinoamericanos; pero con una claúsula diabólica que permitía a los acreedores a alzar las tasas de interés unilateralmente. Entonces, préstamos que habían sido contraídos a unas condiciones razonables, de la noche a la mañana, elevaban sus tasas de interés y se volvían deudas impagables. Fidel Castro tiene un extraordinario trabajo sobre la deuda pública latinoamericana. También hay que señalar que en muchos casos las oligarquías contrajeron esas deudas y se las dejaron cargadas al país. Un montón de ellos cobraron comisiones por contraer deudas que se han utilizado en obras inútiles, que se dilapidaron e.t.c.. Lo cierto es que los pueblos de América Latina se han visto agobiados por una deuda contraída por sus oligarquías. Yo formé parte en Venezuela de una comisión de estudios de reforma fiscal sobre la deuda y ahí determinamos que más de la mitad de la deuda de Venezuela había sido contraída de forma ilegítima, fuera de la ley, sencillamente. Eso sucedió en casi toda América Latina. Entonces se ha hecho el llamdo refinanciamiento, es decir esas deudas ilegítimas fueron legitimadas. Fue como un blanqueamiento de la deuda. Después, toda América Latina fue condenada al pago de unas deudas incosteables. Para permitir pagar los intereses de esas deudas, el Fondo Monetario Internacional impuso paquetes económicos. Ya ustedes lo conocen eso. 
 
Paquetes que implicaban el desmantelamiento del Estado, la subasta de las empresas públicas, la cesión de la soberanía -comprendidas la potestad tributaria y la de protección de la economía-, la liberación de precios y de tasas de interés y la drástica reducción del gasto en educación, salud y seguridad social. Entonces, ¿qué sucedió? En Venezuela, el 27 de febrero de 1989, recien instalado el Presidente social-demócrata, firmó un paquete con el FMI que impulsó este conjunto de condiciones que de hecho constituían una entrega de la soberanía nacional. En la semana inmediata, los comerciantes acapararon todos los bienes y empezaron a imponer precios irreales que hacían imposible la adquisición. Y entonces, sin que existiera una convocatoria de ningún grupo político, sin que existiera un plan preconcebido, todo el pueblo venezolano se lanzó a la calle. Esa fue la explosión social conocida como el “caracazo”, pero en realidad ocurrió en todo el país, no solo en Caracas. Bueno, el Gobierno sacó el Ejército a la calle, ametrallaron todos los ciudadanos, hubo varios millares de muertos en una sola semana. No se sabe todavía el número exacto de muertos, porque se ocultaron los datos, otros se enterraron en fosas comunes e.t.c.. Pero lo cierto es que eso deslegitimó el sistema político. Entonces la socialdemocracia que hasta entonces había mantenido un cierto respaldo electoral, después de eso se acabó. Ninguno de los dos partidos del status, la socialdemocracia y el Partido Socialcristiano, volvió a ganar ninguna elección. Salió el Presidente tan desligitimado que la propia oligarquía permitió que le hicieron un juicio y fue sustituido por corrupción, algo como un chivo expiatorio. Es la impresión que tengo yo. 
 
Poco después de esa explosión social, el 4 de febrero de 1992, un grupo de militares patriotas hicieron una rebelión militar conducida por Hugo Chávez Trías. La rebelión fracasó, Hugo Chávez fue detenido, pero se convirtió en el hombre más popular del país. Una cosa asombrosa, un señor que está en la cárcel, condenado además porque él admitió que fue él el responsable de este movimiento bolivariano. Pero todo el mundo pensó que era un movimiento contra el FMI. Entonces, se lanzó a la presidencia y ganó con una mayoría muy significativa. Enseguida convocó una asamblea constituyente que elaboró una nueva Constitución aprobada por el 75% del sufragio universal. Fue una de las pocas Constituciones en el mundo aprobada y sancionada por el pueblo. Ese fue el inicio de un conjunto de reformas para regresar a la inversión social, devolver sus derechos a los trabajadores, aplicar políticas de subsidio a los bienes de primera necesidad, recuperar el control de las industrias estratégicas básicas, como la siderúrgica, la telefónica, la electricidad y la industria petrolera. Ahora bien, de una manera paralela empezaron a gestarse en América Latina movimientos sociales bastante similares. Los problemas eran parecidos y por consiguiente suscitaron respuestas parecidas. 
 
Sí, es verdad que en muchos países de América Latina llegaron al poder partidos progresistas. ¿Es posible sincronizar entre sí estos movimientos sociales de manera que puedan conducir en un futuro a una Federación de Estados Americanos? Sin los EE.UU por supuesto, cuyos intereses han sido siempre antagónicos a los de los países latinoamericanos. 
 
Una de las mayores transformaciones en las cuales fue determinante el bolivarianismo fue la creación de organismos latinoamericanos que excluyen a los EE.UU y Canadá. Se trata de CELAC, Unasur y ALBA. Hay que recordad aquí que EE.UU había creado dos grandes organizaciones, un poco para mantener sometidos a los países latinoamericanos desde 1899, el llamado panamericanismo y luego la OEA a partir de 1948. Pero eran instrumentos de los EE.UU.. Creo que Fidel Castro una vez llamó a la OEA “el Ministerio de Colonias” de EE.UU. Es un organismo financiado en un 80% por los EE.UU y por tanto representa sus intereses. 
 
Entonces, el bolivarianismo lanzó una diplomacia dirigida a trazar un proceso de integración latinoamericana creando Unasur, Celac y el ALBA sin la intervención de EE.UU y de Canadá. Independientes de la tutela de los EE.UU.. En el reciente Decreto Obama que declaró a Venezuela como una amenaza seria e inusual para los EE.UU., toda la Celac, todo Unasur votaron en contra, se solidarizaron con Venezuela y nadie respaldó a EE.UU.. Pues, en esos organismos hay una esperanza de resistencia mancomunada a los grandes organismos internacionales como FMI o Banco Mundial. Hay que señalar, además, que en la época en que se hacen estas reformas hay una nueva realidad en el mundo: EE.UU no es el país hegemónico. Ya desde el año pasado, China es la potencia económica más grande del mundo. Otros países, como la India o los Brics, crean otra realidad. Entonces, eso le permite a América Latina y el Caribe un espacio de maniobra. Ya no están entre la espada y la pared, entre el FMI y el BM. América Latina tiene opciones, tiene posibilidades. 
 
Volviendo a Venezuela, quisiéramos que nos hablara un poco sobre la revolución bolivariana. Hugo Chávez al tomar el poder fijó como meta principal la realización de un concepto, la llamada patria socialista. ¿En qué consiste ese concepto? 
 
Primera cosa que hay que aclarar para el público internacional y por la red de mentiras que se han dicho es que Hugo Chávez ha llegado al poder mediante elecciones. Venezuela es el país donde se hacen más consultas. En 14-15 años ha habido diecinueve consultas electorales de las cuales el movimiento bolivariano ha ganado dieciocho. Y todas monitoreadas por observadoras internacionales que no han encontrado ninguna irregularidad. En Venezuela hay dos elecciones, dos consultas populares al año. Todo lo que ha hecho el bolivarianismo ha sido una constante consulta popular. La única vez que se perdió una consulta se la aceptó sin ningún problema, que fue un referéndum sobre una reforma constitucional. Ese es el primer elemento. Pero, entonces, comienza una guerra desde múltiples frentes contra el bolivarianismo, justamente por esa idea de hacer una patria socialista. Hay una agresión mediática desde antes de la elección de Chávez hasta hoy, de mentiras contra Venezuela acusándole de no democrática, se han inventado las cosas más falaces y más absurdas etc... Una conspiración en la que participan tanto factores externos, como EE.UU, como las oligarquías nacionales. Hubo un golpe de Estado, en abril de 2002, en el cual los medios de comunicación le cortaron las comunicaciones al Presidente. Bueno, Chávez estaba hablando a la nación, le cortaron la comunicación y pasaron las emisiones privadas –que tenían una tecnología superior- a transmitir su propia versión. Mintieron diciendo que el Presidente había renunciado, cosa que no era cierta. El país quedó incomunicado durante tres días y el Presidente secuestrado y ellos decían que había renunciado. Hasta que una marejada popular regresó al Presidente al poder. 
 
A continuación el Presidente casi inmediatamente perdonó a todos los implicados. Acto seguido, la plana mayor de la industria petrolera de Venezuela, la principal industria del país que es pública, pretendía que el Presidente no tenía derecho a nombrar la directiva. Al mismo tiempo hubo un cierre patronal y un sabotaje petrolero. Sin embargo se resistió a eso; la industria petrolera volvió a funcionar y el cierre patronal quedó derrotado. A pesar de eso, se intentó también un magnicidio con paramilitares colombianos con uniformes falsos del ejército venezolano, dispuestos a dar un golpe en Caracas. En fin, la derecha ha intentado todas las cosas posibles, habidas y por haber, para derrocar el gobierno de Chávez, que siempre ha sido un gobierno democrático que ha contado con la absoluta mayoría del gobierno venezolano. 
 
Hablemos de los logros de Chávez
 
Lo primero que hizo Chávez fue recuperar el control de las industrias estratégicas, electricidad, industria metalúrgica, aluminio y petrolera, pagando la debida indemmnización e iniciar una política de retiro del FMI cortando todos los lazos con él. 
 
Se logró llegar a un acuerdo con los países del OPEP para que respetaran sus cuotas logrando un incremento de los precios del petróleo y con ello se desarrolló una política social con unos resultados impresionantes. 
 
Se venció el analfabetismo, uno de los mayores problemas en gran parte del continente latino-americano. En Venezuela uno de cada tres venezolanos está estudiando algo y uno de cada nueve tiene educación superior. La pobreza que había golpeado a más del 50% de la población en el siglo pasado, fue reducida a menos del 24% y la pobreza crítica extrema está en 4,5%. Se devolvieron a los trabajadores las prestaciones sociales. Se creó una política de pensionado. En Venezuela hay en estos momentos casi 3,5 millones más de pensionados. Somos un país de 30 millones, es decir uno de cada tres venezolanos disfruta de una pensión y somos un país de demografía joven. 
 
En estos 15 años la expectativa de vida ha aumentado de dos años. La talla promedio ha aumentado de dos centímetros, porque claro se ha vencido la desnutrición. Ahora tenemos el problema contrario, es decir el 37% tienen un problema de sobrepeso. 
 
Partiendo de la célebre frase de William Ospina que “Venezuela es el único país donde los pobres celebran y los ricos protestan”, quisiéramos que nos hablase un poco sobre ello. Es decir, ¿qué pasa exactamente con ese movimiento antichavista? Mario Vargas Llosa en unas declaraciones recientes lamentaba que no haya un amplio eco de ese movimiento en la prensa internacional. 
 
Claro porque Vargas Llosa es rico o, por lo menos, se cree rico. Mire, la frase de Ospina tuvo una ilustración absoluta el año pasado. El año pasado se montó un teatro que fue el de unas supuestas manifestaciones contra el Gobierno. Venezuela tiene 335 municipios hay unos 19 doblados por la oposición. En esos municipios, con la protección de la Policía local y los gobernadores locales, una cantidad de delincuentes se dedicaron a cortar las calles, que es absurdo porque se dedicaron a impedirle el derecho de paso a los propios opositores. La policia supuestamente reprime. El resultado de todo esto fueron 43 muertos. De esos muertos diez eran policías y lo sorprendente es que esos supuestos manifestantes pacíficos eran encapuchados y manejeban armas largas. Se dio una cobertura mundial diciendo que toda Venezuela estaba protestando. No, estaban protestando los ricos en sus municipios creando un show mediático. Los venezolanos, en líneas generales, permanecieron fieles al bolivarianismo. El periódico de mayor circulación resumió eso en un titular que decía: los sectores populares no guarimbean, los sectores populares eran los menos favorecidos. Pues la oposición llamó a esos actos terroristas guarimbismo y con eso se simuló una protesta. Eso es lo Ospina vino a llamar protesta de los ricos. 
 
 

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