Folégandros es una pequeña y amable isla en el mar Egeo que tiene su propio "club de fans", dado que los visitantes siguen volviendo año tras año, encantados por su belleza y la hospitalidad de sus habitantes.  

Esta pequeña isla que pertenece al comlejo insular de las Cícladas cuenta con unos 650 habitantes y está a 104 millas náuticas desde el puerto de Pireo. Según la leyenda, debe su nombre al hijo del rey de Creta Minos y su apodo de "isla de la paz" a su ambiente intacto y tranquilo. Folégandros cautiva a los visitantes con la belleza virgen de sus paisajes, el azul luminoso de sus aguas y el estilo tradicional de su arquitectura e invita a unas inolvidables vacaciones de tranquilidad y reposo absoluto. Recorriendo las empedradas calles de Chora -la capital de la isla- puede uno descansar bajo la sombra fresca de los árboles de la plaza central esperando la maravillosa puesta del sol en el interminable azul del Egeo. 

Desde Chora subiendo por un camino de piedra se llega a la impresionante iglesia a de la Virgen María y, a pocos metros de ella, a la cueva de Chrysospilia. Para explorar las playas de la isla, merece la pena empezar por el pintoresco puerto de Karavostasis haciendo paradas obligatorias en Kátergo y en Livadi para disfrutar de un inolvidable chapuzón en sus aguas turquesas. 

La belleza natural de esta pequeña joya cicládica se complementa con los goces gastronómicos que ofrecen algunas especialidades locales, como es "matsata" (fideos hechos a mano con gallo o conejo), "surotó" (queso blanco de cabra), "kalassuna" (tarta de queso con surotó y cebollas), "karpuzenia" (dulce hecho de sandía frita) y la bebida "rakómelo" (una especie de orujo con miel). Por último, habría que añadir que, en los últimos años, sus noches veraniegas van adquiriendo cierta movida que alcanza su apogeo durante las fiestas de la isla celebradas a principios de julio.