La Embajada de Grecia en España y el Sr. P. Sotiropoulos

Apenas a unos pasos de la salida de Metro Cruz del Rayo, se encuentra, rodeada de preciosas casas victorianas, la Embajada de Grecia en Madrid (Avda. Doctor Arce, nº24). Su forma, ensalzada sobre el color naranja de los ladrillos, habla por sí sola; una clara definición de intenciones respecto a su evidente similitud con el Partenón griego. ¡Ay, Grecia!

Embajada Espana

A la entrada fui recibido por el excelente trato de una de las secretarias de esta Institución, que me acompañó sonriente hasta el piso donde se encontraba el despacho del Consejero de Prensa y Comunicación de la Embajada de Grecia en Madrid. Allí, en su humilde despacho y repleto de papeles oficiales, me recibió amablemente el Sr. Panagiotis Sotiropoulos, dispuesto a resolver las cuestiones más importantes sobre los acuerdos entre Grecia y la República de Macedonia del Norte. Su excelente claridad sobre el asunto se vio reflejada a lo largo de esta entrevista.

Los inicios del problema y su actual circunstancia

“Se trata de una disputa que lleva treinta años dándose entre Grecia y el país vecino del norte debido al cambio de nombre. La verdad es que después de unas resoluciones de la ONU en las que ya se había reconocido el país como ARYM o FYROM (hasta entonces este era el nombre oficial que nosotros estábamos usando), exigimos que en todos los foros internacionales se escribiera de esta manera. Esto no siempre se cumplía y Grecia pedía una resolución de este problema a las demás instituciones internaciones.”

“La cuestión no es solo una disputa sobre el nombre, pues tiene más fondo: es verdad que la realidad histórica muestra que la región Macedonia se disolvió entre varios países. La parte antigua de Grecia, el reino de Macedonia, tenía un idioma que era el griego antiguo de la época. Por eso hay una disputa de fondo sobre el carácter nacional de nuestros vecinos y sobre cómo se llamaría su lengua.” – Estos son los inicios de un problema que acontece hasta nuestros días. 

“Al final, después de 27 años, ha llegado el momento propicio para que los primeros ministros; A. Tsipras y Z. Zaev, hayan podido solucionar este problema encontrando un nuevo nombre. Aunque Grecia había exigido que no estuviera el adjetivo “de Macedonia” en el nombre (cuando entras en una negociación la verdad es que siempre tienes que hacer concesiones), al final se ha acabado utilizando «República de Macedonia del Norte». Este será el nuevo nombre de nuestro país vecino.”

El Acuerdo de Prespa y los principales problemas

“El Acuerdo de Prespa concluyó con la utilización de este nombre y luego hubo un comunicado por parte de ambos países. Este acuerdo exigía unos cambios de carácter constitucional por parte de Macedonia del Norte: cambiar ciertos nombres, cambiar los signos, y luego ser ratificado por parte de los parlamentos de ambos países.” — Es la explicación del proceso burocrático que se ha seguido hasta entonces.

“Aunque Zaev hizo un referéndum en primavera que la gente no apoyó (solo hubo una participación del 36,91%), luego en el Parlamento consiguió ratificar el cambio del nombre (11/01/19). Posteriormente este mismo acuerdo tenia que ser ratificado por el Parlamento griego (realizado el 25 de enero de 2019). Grecia fue el primer país en ratificar el cambio de nombre del país vecino. Además, Grecia fue el primer país en ratificar (08.02.19) el ingreso de Macedonia del Norte en la OTAN.” — Son los últimos comunicados entorno a la resolución de este Acuerdo.

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Los procesos de aceptación del cambio

“Grecia había gastado sus fuerzas diplomáticas para la resolución de esta disputa durante un largo tiempo, pero finalmente ha conseguido llegar a un punto histórico para la estabilidad entre ambos países y la consolidación de la paz en los Balcanes. Por eso, el 17/02/19 en Munich, Tsipras y Zaev fueron galardonados con el premio ´Ewan von Kleist¨por su apoyo a la paz internacional y a la resolución pacífica de la disputa. A. Tsipras instó: ¨Hemos puesto las bases para un futuro nuevo en los Balcanes¨. La mayoría de la prensa extranjera y de los países europeos han felicitado a sus dos ministros por esta iniciativa.

“Aunque en Grecia no se hizo referéndum, se convocaron concentraciones por parte de los partidos nacionalistas y de la derecha exigiendo que no se debía usar el nombre de Macedonia en el país vecino. Justo antes de ratificar el acuerdo de Prespa, el Ministerio de Asuntos Exteriores del país vecino aclaró, a través de un comunicado, que el origen del idioma hablado en el país vecino se llamará macedonio pero es un idioma de origen eslavo y no de origen griego. Por lo tanto, se aclaró y se admitió que este idioma era distinto y que la nacionalidad de las personas se refiere solo a su “citizenship”. Es una garantía que ahora sí permite seguir adelante con el acuerdo.” — Desvela la importancia de carácter patrimonial y cultural del asunto para los griegos.

“El pueblo griego se sintió bastante desplazado, en concreto la gente del norte que lo tomó desde un punto de vista patriótico y nacionalista, pero era una opción política que debía resolverse de inmediato, después de tantos años.”

“Lo positivo de esta historia es que ayudará muchísimo a la estabilidad de los Balcanes y el progreso económico, porque favorece a las relaciones bilaterales entre los dos países. El hecho de que sea aceptado por la Unión Europea favorecerá a los nuevos tratados de comercio en el futuro.”

La repercusión del cambio en Europa

“El beneficio será económico principalmente, ya que en los vecindarios había gente que dependía del comercio y la sanidad del otro país, y eran muchas las empresas que se habían desplazado para resolver a favor de las personas. Ahora las relaciones comerciales serán más fáciles para las dos partes.”

“Habrá que resolver también la cuestión de la denominación de los productos de origen macedonio y problemas que estén relacionados directamente con el nombre (para evitar la confusión) y dependerán de una Comisión Bilateral para resolverse.” —Se comienza el proceso por resolver menores problemas.

“El resto de países han apoyado el Acuerdo. Angela Merkel (Canciller federal de Alemania) y Donald Tusk (Presidente del Consejo Europeo) nos han felicitado por los buenos resultados para la Unión Europea. Y se considera un logro positivo para la estabilidad en los Balcanes.” — Nos comenta respecto a las primeras repercusiones que ha tenido la noticia en Europa.

“Sin embargo, la oposición griega ha dicho que hará todo lo posible por no admitir a la República de Macedonia del Norte en la UE.” — Se trata de la opinión de la otra parte a la que no debemos obviar.

“Se tiene que considerar oficial ya el nombre, tanto nosotros (los griegos) como el resto de la comunidad internacional. Por ejemplo, la prensa española ha empezado a diferenciar los nombres y varios países de la Unión Europea están empezando hacer cambios al respecto.”

El porvenir de la resolución política

“Y aunque el pueblo se ha sentido ofendido por el acuerdo, no puede olvidarse de que son solo opciones políticas, y el Gobierno ha decidido que esta es la mejor opción para acabar con los desacuerdos. Debemos respetar esta opción política y encontrar la forma para seguir adelante.”

“Ahora mismo es lo más favorable para todos”

“El acuerdo una vez ratificado por los dos Parlamentos, no tiene marcha atrás. Esto quiere decir que en principio se debe mantener lo que ha empezado. Pero si la oposición griega gana las futuras elecciones, y no permite la entrada del país vecino en la Unión Europea, será otro punto de disputa para el futuro.” —Concluye el asunto sin dejar de mirar hacia adelante.

La despedida y la esperanza

Despedido de una forma amable y respetuosa, el Sr. Sotiropoulos me acompañó hasta la salida de su cálido despacho. Nos dimos la mano y nos deseamos suerte mutuamente, con la esperanza de ver resueltos todos estos problemas próximamente. Me marché.

En el piso de abajo, la Embajada había tomado la apariencia de una casa hospitalaria para todo el que por allí se acerque. La decoración de las salas y la calidad humana de las personas que allí estaban, resultaba especialmente acogedora.
Salí por la puerta grande, y girando sobre mi espalda, comprobé como un sol reluciente se reflejaba sobre la azul y blanca bandera del helénico país. 

Alejandro Magno, Homero y Aristóteles ocupaban mi mente en ese instante.

¡Ay, Grecia!

https://www.timejust.es/politica/especial-embajada-una-entrevista-junto-a-panagiotis-sotiropoulos-sobre-la-situacion-actual-entre-grecia-y-la-republica-de-macedonia-del-norte/