Eleusis, ciudad natal del mayor dramaturgo clásico Esquilo, es una ciudad de Ática absorbida, actualmente, por el área metropolitana de Atenas de la cual dista 20 kilómetros.
 
En la antigüedad fue un Demos (población) que llegó a adquirir una gran importancia que se prolongó hasta la época romana. Hoy, es una ciudad moderna, sede de la administración periférica de Ática Occidental, con una economía bastante dinámica. El visitante de hoy no puede imaginar su glorioso pasado, su historia y la mitología relacionada con los dioses locales y su culto. Un paseo a lo largo del mar, un recinto arqueológico de los más importantes del país y un festival vanguardista otoñal dan la nota principal de la fisionomía de esta pequeña ciudad que tiene el privilegio de estar cerca de la capital pero sin sufrir los efectos del turismo masivo. 
 
Eleusis se asemeja a un palimpsesto. La historia grabada en él compone, durante los siglos, una novela larga y encantadora. Asentamientos florecientes, fortificaciones y espacios de culto religioso se han desarrollado en este lugar durante toda la antigüedad pero, también, durante los tiempos modernos. Esta continuidad histórica es fácilmente interpretada por su ubicación geográfica, en el cruce de los mayores ejes viales que conectan Ática con el resto de Grecia. Al mismo tiempo, su puerto en un golfo cerrado y bien protegido de los vientos ha constituido siempre un centro importante de comunicación marítima y de tránsito de mercancías. 
 
 
Si a esto añadimos la fertilidad de su tierra, se entiende enseguida porqué esta ciudad adquirió, en los tiempos clásicos, un papel predominante en la vida cultural y religiosa de la región. 
 
Según Pausanias, la ciudad debe su nombre al héroe epónimo Eleusis, hijo de Hermes. Pero la divinidad que más ha visto su nombre relacionado con la ciudad de Eleusis no es otra que la diosa Deméter, cuyo culto se introdujo en la región durante el periodo micénico. 
 
 
Deméter, la diosa de la naturaleza, la primavera y la agricultura, era la principal beneficiaria de la adoración de los antiguos habitantes de Eleusis. El mito de Deméter y su hija, Perséfone es, como la mayoría de los mitos griegos, alegórico y se refiere a la regeneración de la vegetación después de la «muerte» invernal y al eterno anhelo humano de la inmortalidad. De acuerdo con un poema del siglo VII a. C., un día la tierra se abrió en dos y apareció Hades, dios del inframundo, y raptó a la joven Perséfone. Se la llevó a su reino y la convirtió en su esposa y reina de los Infiernos. Aparentemente el rapto se realizó con la ayuda cómplice de Zeus y en ausencia de Deméter, por lo que ésta inició unos largos y tristes viajes en busca de su adorada hija, durante los cuales la tierra se volvió estéril. Deméter, después de viajar nueve noches y nueve días en vano, llegó al palacio del rey de Eleusis, Keleós, donde permaneció como nodriza de su hijo, sin revelar su identidad divina. Cuando esa revelación tuvo lugar, la diosa le pidió que construyera un templo en su honor en el que se encerró abatida por la pérdida de su hija. El año que siguió, ni siquiera una semilla brotó en todo el país. Para suavizar la situación y salvar la agricultura, Zeus dispuso que Perséfone pasara una parte del año en los confines de la tierra, junto a Hades, y el resto sobre la tierra con su madre, mientras Deméter prometiera cumplir con su función germinadora y volviera al Olimpo. La leyenda cuenta que el origen de la Primavera radica precisamente en este rapto; pues cuando Perséfone fue llevada a los Infiernos, las flores se entristecieron y murieron; pero, cuando ella regresó, las flores renacieron por la alegría y con ellas nació la estación de primavera. Sin embargo, durante el tiempo en que Perséfone quedaba alejada de su madre, confinada a El Tártaro o mundo subterráneo como la esposa de Hades, la tierra se volvía infértil y sobrevenía la triste estación del Invierno. En la presencia cíclica de Perséfone en la tierra radica, pues, el nacimiento de las estaciones. 
 
En el siglo VIII a.C. el santuario adquirió un carácter panhelénico y sus fiestas llegaron a ser de las más importantes de Atenas. Los Misterios Eleusinos eran ritos de iniciación anuales al culto a las diosas Deméter y Perséfone, basados en el mito y guardados en secreto. Nuestra información sobre los misterios es deficiente precisamente por su carácter místico y secreto. Pero, en rasgos generales, podemos estar seguros de su carácter de iniciación y agrario. La continuidad del culto de la diosa Deméter se extendió hasta la época romana, pero la expansión del cristianismo y la invasión de la ciudad por los ostrogodos condujeron al abandono total del santuario. 
 
 
El sitio, donde se celebraban los legendarios Misterios de Eleusis, es uno de los más interesantes de Grecia no solamente por su tamaño o por su buen estado de conservación sino, también, por el ambiente místico que exuda. Atravesando el Patio Sagrado, lugar de encuentro de los peregrinos donde concluía el Camino Sagrado, se pasa a los Propileos, Mayor y Menor, cuya estructura de mármol pentélico recuerda mucho a los Propileos de la Acrópolis. A continuación, se llega al Telesterion, un recinto con varias entradas y ocho gradas de asientos en los cuatro lados, donde se sentaban los iniciados a los misterios para participar en los rituales. En su centro estaba el Mégaron al que tenían acceso solamente los hierofantes (sacerdotes) para realizar los ritos más secretos en el Pozo Kalíjoron Frear (Καλλίχορον Φρέαρ). Es aquí donde se sentó Deméter al llegar a Eleusis, según los poemas homéricos. Cerca de ahí destacaba el Plutonion, una gruta venerada como la entrada al mundo de los muertos. 
 
Los tiempos modernos 
 
Durante la época moderna, Eleusis fue el tercero y más joven centro industrial de Ática, después del Pireo y de Lavrio. La actividad industrial de la ciudad data del tercer cuarto del siglo XIX. La primera fábrica era una fábrica de jabón, el famoso Eleurguío (Ελαιουργείο), construido en 1875, en la parte occidental de la costa, junto a las antigüedades, que cesó sus operaciones a finales de 1960. La primera fábrica de hormigón armado, un material de construcción que acababa de ser introducido en el país, fue “Titan”, construida en 1902. En su caso, la oferta precedió a la demanda, ya que se introdujo en el sector de la construcción un nuevo material y una nueva técnica que iban a cambiar el país entero. En el extremo oriental de la linea costera urbana, empezó a construirse, en 1923, la destilería Kronos (Saturno), cuya instalación se consideró innovadora para la época, ya que fue construida casi en su totalidad de hormigón armado. La fábrica producía vinos, derivados de alcohol, melaza y extractos curtientes vegetales para el bronceado. Sus edificios e instalaciones son ejemplos excelentes de la arquitectura de entreguerras y el complejo conserva intacta la imagen del paisaje industrial de esta época. 
 
 
 
En las últimas décadas muchas de estas industrias han dejado de funcionar y la ciudad ha realizado valiosos esfuerzos para recuperar su carácter y su imagen alterados por la concentración industrial. Buena muestra de ello es la rehabilitación de su recinto aqrqueológico y el festival anual de Esquilia (Αισχύλεια), un oasis cultural con interesantes eventos musicales y teatrales, exposiciones de arte, proyecciones cinematográficas y muchas intervenciones artísticas.
 
 

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Agosto 10, 2016